EL ARTE ES ESE ESPEJO QUE NOS REVELA NUESTRA PROPIA CARA - Museo La Botica del Ángel
A veces en las tardes una cara nos mira desde el fondo de un espejo;
el arte debe ser como ese espejo que nos revela nuestra propia cara.
Jorge Luis Borges, Arte poética (extracto)
Los espejos juegan con el tiempo y el espacio. Alejan y a la vez acercan; ayudan a quien se mira en estos a autoconocerse, pero también lo doblegan y lo convierten en un otro. Hacen público lo privado, duplican la realidad y crean una paralela. Asimismo como los espejos, la fotografía presenta ambigüedades: copia la realidad y también genera otras nuevas; retrata el mundo objetivamente a la vez que lo distancia subjetivamente; es tanto información digital como objeto físico; puede ser realista o manipulada.
El arte es ese espejo que nos revela nuestra propia cara es una instalación site-specific creada para la sala Enrique Betta del Museo La Botica del Ángel y constituye la Tesis de Maestría en Curaduría de Arte Contemporáneo (USAL) de Flor Da Valle. Las obras que la integran abordan, desde distintas materialidades, las singulares características del espejo. Se incluyen dos obras de los artistas contemporáneos Christian Riffel y Parratoro, realizadas especialmente para la exhibición, una obra de Julio Le Parc –que es parte de la colección del museo y adquiere aquí un nuevo valor– y una selección de la serie de fotografías El arte como espejo de Flor Da Valle, impresas en papel fotográfico y en telas, destacando el legado del creador del museo, el escenógrafo y vestuarista Bergara Leumann. La materialidad textil resalta el hecho de que la sala, habitualmente colmada de cuadros y objetos, se vuelve un cubo blanco temporal para alojar esta exposición, al ser sus paredes vestidas con textiles.
El fotógrafo Joan Fontcuberta afirma que el ser humano mutó hacia la especie Homo/Mulier photographicus –o se podría decir posphotographicus–, porque vive rodeado de cámaras que lo controlan y con las que controla también. El celular hoy pareciera ser una extensión del cuerpo y se ha convertido asimismo en un elemento de creación. Este es el medio que Flor Da Valle toma para realizar la serie El arte como espejo, un trabajo de posfotografía, con el que guarda el instante de interacción que tuvo con las obras de arte que contempló en museos, galerías y espacios de exhibición de distintas partes del mundo desde 2015. Cada obra capturada encierra el registro de una performance -que rinde tributo a la historia del arte desde la contemporaneidad- a través del autorretrato o selfie, que juega con la composición de la imagen fotográfica, los colores, las texturas, los espacios negativos y positivos, y el doble rol de curadora-artista. En la instalación El arte es ese espejo que nos revela nuestra propia cara algunos de esos archivos de información se convierten en telas y fotografías bidimensionales en papel: se reauratizan en un nuevo contexto, desafiando la instantaneidad, la simultaneidad y la hiperconexión que caracterizan a la actualidad.
La serie fotográfica funciona, a la vez, como un instructivo que convoca al espectador a sumarse al juego y generar, con sus celulares, sus propios autorretratos sobre las superficies espejadas de las obras de Riffel, de Parratoro, de Le Parc y de Da Valle, que luego serán exhibidas en la muestra en su dimensión virtual, en la cuenta de Instagram @el_arte_es_ese_espejo.
El espejo entonces, invita a una reflexión en su doble significado: reflexión sobre la identidad, sobre la existencia, sobre el cuerpo propio reflejado e incluido en el arte contemporáneo, ahora tal vez desacralizado, con un vínculo más cercano. Además, invita al público a jugar con los reflejos, a ser coproductores junto a los artistas, a ser performers a partir de un objeto tan familiar como el celular, a disfrutar de una experiencia estética que expande el tiempo, el espacio y la institución del arte, no solo en el plano real sino también en el virtual, en un efecto moebius, donde el arte es el motor que crea más arte.
Flor Da Valle
Septiembre 2022
ACROMATISMOS ABSTRACTOS. Discursos temporales/atemporales - Espacio de Arte Universidad del Salvador
La historia del arte es una historia de discursos. Discursos que van desde lo figurativo a lo abstracto, desde el color a la ausencia del mismo, pasando por una gama de matices y escalas de grises. El color en el arte siempre es relativo, es una percepción, una experiencia visual y psicológica. Cuando el color desaparece en la paleta, el blanco y el negro emergen con un poder que lleva a las obras hacia lo más puro del arte, lo más profundo y espiritual, lo que Kasimir Malevich llamaba el grado cero del arte. Los artistas de Acromatismos Abstractos. Discursos temporales/atemporales, crean obras abstractas y acromáticas fluctuando con variadas temporalidades en las mismas. Nasa-Hernán Lombardo, como Christian Riffel, trabajan tanto en bastidores como en paredes de espacios urbanos. Mientras que las obras de arte urbano se caracterizan por ser temporales, porque el tiempo que vivirá esa obra en el exterior depende de factores externos a ella, las obras realizadas en estudio parecerían tener la capacidad de volverse atemporales cuando alguien las colecciona. La abstracción hoy en día presenta una pluralidad de manifestaciones, fiel al arte contemporáneo es frecuente observar cruces de disciplinas y variedad de formatos de presentación. Nasa toma las tablas de skate como proceso de exploración y expansión de su trabajo, donde el objeto pierde su función urbana y se convierte en obra. Este artista que conoce bien la calle por ser él mismo un skater, es también diseñador y arquitecto, y traduce en un lenguaje de patrones abstractos los ritmos y repeticiones de una ciudad alineada. La ciudad y sus problemáticas son asimismo inspiración para Christian Riffel, también diseñador gráfico, que encuentra una prolongación del espacio urbano en sus esculturas de líneas angulares. Estas esculturas temporales las concibe como ensayos que arma y desarma, y algunas luego las reproduce en materiales más firmes para coleccionar. Este trabajo con el espacio, puede verse también como una extensión tridimensional de sus pinturas y dibujos. Hay un movimiento del cuerpo en el ambiente que es propio de los artistas urbanos. Mariano Goto tiene su pasado en el muralismo, y recuerdos de esos tamaños enormes de los murales pueden verse en sus pinturas de interior. El gran formato lo atrae, lo hace sentirse parte de la obra, como si ésta lo envolviera. Las obras aquí expuestas las concibe como diálogos extraños, o más bien lo que quedó de esos diálogos flotando en el aire, donde el espacio negativo, el vacío, permite convocar a una reflexión. Los silencios entre lo que se dice forman un ritmo igual a una composición musical, porque justamente son los intervalos entre los sonidos los que permiten la creación de música. Cuando ingresamos a la sala escuchamos Bennu, la pieza musical creada por Ulises Labaronnie. Bennu es música ambient de raíz atemporal, que como dice el artista, “le hace una trampa al tiempo”. Las notas se van repitiendo en loop, a modo de los patrones de Nasa, como si ésta transcurriera siempre en el aquí y en el ahora. Labaronnie presenta también el video La estructura desconocida en donde anima las obras de la serie de título homónimo (en escala de grises) de la artista Silvia Goytía. La artista realiza la serie inspirándose en el espacio urbano, más precisamente la arquitectura postmodernista, de planos cruzados y quebrados. En el video las obras dejan la atemporalidad del bastidor para volverse por un momento nuevamente temporales, al superponerse y entrelazarse unas con otras, deconstruyéndose para volverse nuevamente a construir. A su vez, estas nuevas formas que se crean, inspiran a Goytía a generar nuevas obras, como en un mise en abyme infinito. Cada una de las obras de Acromatismos Abstractos cuenta con un tiempo que les es propio, pero además éstas le piden un tiempo al espectador para que las decodifique, se conecte con ellas y entable un diálogo. Los artistas de la exposición se mueven naturalmente entre espacios interiores y exteriores, utilizando varios materiales, medios y soportes que les brindan una experiencia distinta y les permiten realizar obras diversas. En un mundo que tiende a la fragmentación y a la delimitación de fronteras, podemos ver como los artistas nos demuestran que la idea de marcar límites está caduca. El filósofo John Austin decía que las palabras construyen realidades. Las obras de arte al ser también lenguaje, podrían entonces ayudarnos a construir nuevas realidades, donde los límites previamente marcados se desdibujen y se expandan.
Flor Da Valle
Julio 2017
UNIONES DISCONTINUAS - Alianza Francesa
La exposición Uniones discontinuas es una instalación site specific de los artistas Juan Altamirano y Mariano Goto en la que intervienen el espacio expositivo. Ellos utilizan la línea como elemento principal en su trabajo, una línea que puede ser bidimensional o tridimensional, creada tanto con materiales artísticos como con industriales.
En la instalación, los artistas toman la sala de exhibición para invadirla y desestructurarla. Sus obras se acercan y se separan, se asemejan y diferencian; son esas discontinuidades las que terminan por mezclarse visualmente y generan una obra nueva.
La nueva obra se esparce en el espacio y lo transforma, por lo que el punto donde termina uno y comienza el otro se vuelve difuso. Uniones discontinuas es una obra abierta que invita al espectador a ser parte para habitarla y completarla.
Flor Da Valle
Octubre 2018
INTERACCIONES - Noche de Los Museos 2017 - Espacio de Arte Universidad del Salvador
En el mundo de hoy, donde vivimos hiperconectados por la tecnología, somos invadidos de imágenes y de comunicación. Desde una pequeña pantalla podemos hacer un sinfín de actividades, como contactarnos y viajar a distintas partes del mundo, pero la riqueza sensorial y el trato humano de persona a persona, se diluye en pos de una virtualidad cómoda, aunque ligeramente alarmante. En la exposición Interacciones, tres artistas nos presentan obras interactivas que abren el campo para que seamos los espectadores quienes al relacionarnos con ellas las activemos, y cuestionemos que tan real es lo que vemos. Obras donde nos encontramos a nosotros mismos siendo el objeto de contemplación, o donde un paisaje y un retrato no son lo que parecen. También observamos fotografías tridimensionales que son variables e inconstantes, y bordados que necesitan ser tocados para producir sonidos. Las obras de la exposición, requieren del uso de nuestros sentidos y de nuestro movimiento para completarse. Propician una conexión con el cuerpo y las experiencias personales, así como también con otras personas. Al darse la interacción entre obra de arte y espectador, el mundo del artista se vincula con el mundo del visitante, y en ese punto en donde los dos mundos confluyen, el arte crea una nueva realidad, probablemente más verdadera que la virtual.
Flor Da Valle
Octubre 2017
IDENTIDADES RECONSTRUIDAS - Museo La Botica del Ángel
La identidad es aquello que es distintivo de cada persona y la diferencia de las demás. Es la conciencia que cada uno tiene de sí mismo. No es una esencia fijada a priori. Es una construcción, que surge de la interacción con los otros, de las experiencias que vivimos y que va cambiando con el tiempo. En esa construcción, la memoria, nos permite recordar que somos personas con una historia, que tenemos un nombre, una genealogía, un hogar y gustos particulares. Nuestros recuerdos pueden ser más claros o más difusos, pero a lo largo de un tiempo los detalles se van perdiendo, los colores se van difuminando y los olores y sonidos se van mezclando. A veces, los recuerdos que vamos olvidando los completamos con otros que son imaginados, de manera inconsciente.
Las imágenes cumplen un papel fundamental para ayudarnos a recordar lo ausente. También, hacen visible algo o alguien que desconocemos. Sean realizadas por una mano o por un dispositivo como una cámara fotográfica, siempre cargan consigo la observación de la persona que la hace.
Identidades reconstruidas exhibe las obras de cinco artistas que a través del uso de distintas técnicas y soportes, reconstruyen las identidades de las personas y objetos que presentan. Por medio del lenguaje del arte contemporáneo, realizan un trabajo de registrar, unir, abstraer y manipular las identidades de personas y objetos que llevan guardadas en su memoria, convirtiéndolas en imágenes de nuestro mundo visible. La exposición, abre un espacio para la conexión, invitándonos a reflexionar sobre la vida contemporánea, que suele anestesiarnos gran parte de los sentidos, al promover una virtualidad tanto en las conexiones humanas como con el entorno que nos rodea.
Flor Da Valle
Octubre 2016